Para dónde es que me voy?

Categoría Estilo de vida en la Ciudad de Québec Fecha 24/03/2014

Escrito porRoysbel Hernandez

Es casi imposible comenzar un a tratar el tema de inmigrar a un país sin recordar todas esas anecdotas que nos situan en el contexto de nuestra partida.

Cuando decidí partir de mi querida Venezuela impulsada más por circunstancias ajenas a mi propio deseo, la pregunta que me hice ya casi a punto del viaje fué :

Cómo resumo mi vida en dos maletas de 22 kilos? Qué me llevo? Qué puede servirme ?

Y claro está a qué me voy a enfrentar?

La respuesta : mis fotos, mi música, todos los regalos que mis hijos me habían hecho en el colegio, alguna que otra ropa, los documentos, y por supuesto una mezcla de esperanza con nostalgia.

La mayoría de las personas que deciden irse a otro país, logicamente buscan información pertinente para programarse y hacerse una idea más o menos cercana a la realidad, pero yo NO LO HICE. Yo estaba demasiado ocupada en despedirme de toda mi gente, de toda mi familia, amigos, y hasta de mi casa y mi carro. Cada instante era preciado, ya que de alguna manera sabía que no regresaría y que si bien nadié me lo impedía la decisión estaba tomada y no había retorno.Estaba de fiesta en fiesta, grupos diferente me hacían reuniones de despedida. Bailé, canté y tomé no precisamente agua hasta que no pude más. Fuí a la playa y disfruté como nunca lo había hecho. El mar me hablaba y de alguna manera tambien nos despedimos, comí el pescado más fresco de mi vida, sentí la arena jugar entre mis pies y por primera vez no me quemaba, al contrario me acariciaba con su calor.

La despedida fué muy dura, sobretodo dejar a mis padres y a mis hermanos, que son más que eso, son mis amigos, mis complices y confidentes, o como decimos en buen venezolano son mis ‘panas’, mucho más que un buen amigo.

El viaje fué tedioso justo hasta Toronto, hablamos del mes de marzo que en teoria es primavera…..pero cuando empecé a ver el paisaje gris, mis ojos se habrían de asombro. Pero fué peor cuando comenzamos a descender a Québec. Todo se tornó blanco y lo más extraño era que viniendo de un país tropical donde hace calor todo el año veía en todos los terrenos de las casas, picinas repletas de nieve. Me decía a mi misma « esta gente de bien rara » cómo es que en éste frío hay tantas picinas? Cuándo se bañan en ellas? en fin no entendia absolutamente nada.

En Santa Caterina

Al llegar, todo toma su propio espacio, el olor, el color, el sonido de una lengua diferente, (aclaro que cuando llegué no hablaba nada de frances, un ingles intermediario apenas).Todo era Nuevo. Ese día fuimos recibidos por una pequeña tormenta de nieve, y digo pequeña ya que despues de algunos años ya sé que es una real tormenta de nieve .

Es esos momentos la curiosidad nos invade y queremos preguntar, ver, escuchar y hasta hablar sin saber el idioma.

Despues de la étapa de encantamiento o enamoramiento, digamos tres meses, ya comienzas a constatar la realidad. El choque cultural, el sistema educativo, el sistema de salud, los codigos de comportamiento, la puntualidad, el clima, mejor dicho, nuestro cerebro empieza a utilizzar todos su rincones para poder almacena tantan información, y ni hablar de tratar de seguir una conversación entre quebequences…….uff, dolor de cabeza seguro.

De lo que estoy segura para no hacerlo muy largo, ya que son muchisimas anecdotas y experiencias vividas, es que todo ésto nos hace mucho más fuertes, que nos da una seguridad y nos despierta muchos talentos que no sabíamos que teníamos, es más, nos sorprende la capcidad de adaptación y hasta nos reimos de todos esos malos esntendidos que en algún momento nos hicieron hasta llorar de cólera.

Es que éstas líneas te hacen recordar algo?

Algunas de estas situaciones te son familiares?

Te interesa seguir la historía?

 Sígueme entonces que es apenas el comienzo.